Es este libro una zambullida en un vivir en el que hay tiempo para bañarse en las aguas cálidas del Mediterráneo, arreglarse, coger un autobús y acudir a una fiesta en el campo. Un vivir pausado en el que unos melocotones te recuerdan cómo es el paraíso: delicioso, inesperado, pequeño.
En vacaciones los isleños escapan a miles de kilómetros para nadar, tumbarse al sol… para no hacer nada. ¿No es de locos? Se van del paraíso para hacer exactamente lo mismo.
Según la Wikipedia Gozo se pronuncia algo así como gau-desh. Qué hermosura de título para un libro que reivindica el gozo de vivir sin estridencias: contar nubes y comer un melocotón. No hay más.

Hola. Me ha gustado mucho el final, que complicado somos el hombre, nunca nos conformamos con lo que tenemos, por muy bueno que sea. Por cierto, ya que hablas de gozo, me ha venido a la cabeza, que está palabra en plural (gozos) es una composición poética que se escribe en honor de la Virgen o de algún santo y en la que se repite un mismo estribillo al final de cada copla.
ResponderEliminarSaludos. Sigue escribiendo, porque no me canso de esperar para leerte. Un fuerte abrazo.
Hola, Miguel. Muchísimas gracias por tu lectura, por tus comentarios, por tu apoyo... Es una motivación tan importante. (ay, es cierto, gozos... ). Otro abrazo fuerte para ti.
Eliminar